El universo del rock está de luto. Paul Daniel “Ace” Frehley, guitarrista original y cofundador de Kiss, falleció a los 74 años tras sufrir una hemorragia cerebral derivada de una caída en su estudio. La noticia fue confirmada por su familia a través de un comunicado:
“Estamos completamente devastados y desconsolados. En sus últimos momentos, tuvimos la suerte de haber podido rodearlo de palabras, pensamientos, oraciones e intenciones amorosas, cariñosas y pacíficas cuando dejó esta tierra (…) ¡la memoria de Ace seguirá viviendo para siempre!”
Según reportes de TMZ, el músico permaneció hospitalizado varias semanas conectado a soporte vital, luego del accidente que le provocó el cuadro médico. Aunque inicialmente se informó que se encontraba “bien” y bajo observación, su estado se deterioró con el paso de los días, lo que llevó a su familia a tomar la difícil decisión de desconectarlo.
De las calles del Bronx al estrellato con Kiss
Nacido el 27 de abril de 1951 en el Bronx, Nueva York, Frehley fue un guitarrista autodidacta que encontró en el rock una vía de escape. “La guitarra me salvó la vida”, confesó en su autobiografía No Regrets: A Rock ‘N’ Roll Memoir (2011), que llegó al Top 10 del New York Times.
Su vida cambió para siempre en diciembre de 1972, cuando respondió a un anuncio en The Village Voice para audicionar con un grupo que apenas se estaba formando. Aquella banda, liderada por Paul Stanley, Gene Simmons y Peter Criss, se transformaría en Kiss. Frehley se presentó con zapatillas de distinto color y un solo demoledor que dejó en silencio a los demás miembros. Tres semanas después, ya era el guitarrista principal.
Kiss debutó oficialmente en 1973, y Frehley —con su maquillaje de estrellas plateadas y su logotipo de rayos dobles, que él mismo diseñó— se convirtió en “The Spaceman”, un personaje cósmico que lanzaba chispas y humo desde su guitarra Gibson Les Paul modificada.
Su primer crédito como compositor llegó con “Cold Gin” (1974), y poco después firmó clásicos como “Shock Me”, inspirada en una descarga eléctrica que casi le cuesta la vida. Su solo en Alive! (1975) es considerado uno de los más emblemáticos del hard rock.
Durante su estancia en Kiss, el grupo lanzó 11 álbumes —de estudio y en vivo—, todos con certificaciones de oro o platino en Estados Unidos. En 1978, Frehley lanzó su primer disco solista, con el éxito “New York Groove”, que se convirtió en su sello personal. “De los cuatro miembros fundadores de Kiss, sin duda he sido el artista en solitario con más éxito”, dijo con orgullo en 2024.
Caída, excesos y redención
El ascenso meteórico de Kiss también trajo consigo tensiones internas y problemas personales. Frehley discrepaba con la dirección musical del grupo y cayó en el abuso de alcohol y drogas. “Había tanta coca en el estudio que era una locura”, recordó años después en Rolling Stone. Finalmente, en 1982, abandonó la banda por “diferencias creativas y abuso de sustancias”.
Pese a todo, el cariño del público y su influencia como guitarrista jamás disminuyeron. En 1996 regresó para la gira de reunión con la formación original, permaneciendo hasta 2002. Su virtuosismo, su estilo y su carácter rebelde lo convirtieron en un referente del hard rock y del glam setentero.
En 2014, Ace Frehley fue incluido en el Salón de la Fama del Rock & Roll junto a Stanley, Simmons y Criss.
Una pasión intacta hasta el final
A sus 74 años, Frehley seguía activo. En noviembre de 2024, declaró al canal The Archive Of B-Sox:
“He estado tocando la guitarra durante 60 años. Comencé cuando tenía 13. Profesionalmente, llevo más o menos el mismo tiempo.”
Y añadió:
“Disfruto muchísimo de actuar. Me da un gran placer hacer feliz a la gente, y cuando tengo una buena respuesta del público, eso hace mi día. Por hora y media, le doy a mis fans el placer de verme en vivo sin pistas de respaldo ni esas tonterías que algunas personas con las que trabajé en el pasado usaban.”
Ace Frehley deja un legado inmenso: riffs inolvidables, una estética única y una historia marcada por el exceso, la creatividad y el amor genuino por la música. Su espíritu —como su personaje “The Spaceman”— seguirá flotando en el espacio eterno del rock and roll.