Ha pasado un año desde la trágica muerte de Liam Payne, exintegrante de One Direction, ocurrida el 16 de octubre de 2024 en Buenos Aires, y su recuerdo sigue más vivo que nunca. En Argentina, Reino Unido y en todo el mundo, sus seguidores continúan homenajeando al artista con flores, cartas y mensajes que reflejan el enorme cariño que dejó entre sus fans.
Lo que comenzó como una simple vigilia improvisada frente al hotel CasaSur Palermo —donde el cantante perdió la vida tras caer desde el balcón de una habitación del tercer piso— se ha convertido en un santuario lleno de amor. Velas, globos, fotos y cartas escritas a mano mantienen viva la memoria del artista británico.
“Somos las haditas de Liam”, explica Valeria Riosa, una peluquera argentina de 46 años que lidera una comunidad de cientos de fans en América Latina. Riosa y otras seguidoras visitan varias veces por semana el altar frente al hotel para limpiarlo, acomodar flores y cuidar las fotografías del intérprete. “Hay gente que viene para los aniversarios mensuales, pero nosotras venimos siempre”, comenta mientras otras fanáticas retocan los detalles del memorial.
A pocos kilómetros de allí, otro grupo de admiradores, encabezado por Luana Soledad Bustamante, mantiene un segundo espacio conmemorativo en el Cementerio Británico de Buenos Aires, donde se preparó el cuerpo del cantante antes de su repatriación a Inglaterra. En ese rincón silencioso, un buzón rojo recibe cartas dirigidas a la familia Payne, mientras un banco verde y una placa dorada con una cita de One Direction completan la escena. “Lloramos todas. Fue muy íntimo”, recuerda Bustamante sobre la inauguración del sitio, que incluso contó con una transmisión en vivo para fans de todo el mundo.
El caso judicial y las incógnitas del final
Aunque las autoridades argentinas ya esclarecieron gran parte de los hechos, el caso sigue abierto y el juicio oral aún no tiene fecha confirmada. Dos hombres permanecen en prisión preventiva: Braian Paiz, ex camarero del restaurante donde Payne solía cenar, y Ezequiel Pereyra, empleado del hotel CasaSur. Ambos están acusados de suministro de estupefacientes, delito que podría acarrear penas de entre 4 y 15 años de prisión.
Paiz, de 24 años, ha declarado desde la cárcel su inocencia. “Yo sólo era un pibe laburante que se cruzó con una estrella. Y hoy estoy pagando esa coincidencia con mi libertad”, dijo en una entrevista. Según su testimonio, él y Payne “solo consumimos menos de dos gramos de cocaína que yo ya tenía para consumo personal”. Su defensa sostiene que el joven es “un chivo expiatorio”, víctima de una investigación que aún presenta inconsistencias.
Los informes forenses confirmaron que Payne tenía altos niveles de alcohol y cocaína en sangre, además de sertralina, un antidepresivo. Las pericias determinaron que la mezcla de estas sustancias pudo causar alucinaciones y pérdida de reflejos. Sin embargo, aún no se ha establecido si su caída fue accidental o si existió algún otro factor determinante.
El recuerdo de Kate Cassidy y una carta que lo cambia todo
Mientras sus fans mantienen vivo su legado, la última pareja del artista, la influencer estadounidense Kate Cassidy, conmovió recientemente a las redes sociales al revelar que encontró una nota manuscrita que Payne le dejó antes de morir.
“Las señales son tan reales… Encuentro mucha luz en ellas, no tristeza”, explicó Cassidy en un video de TikTok, visiblemente emocionada. La joven contó que halló la carta mientras hacía las maletas para un viaje a Miami, dentro de una bolsa que no había abierto desde hacía más de un año. En el mensaje, el cantante escribió:
“Odio cuando no podemos despedirnos, así que… ¡adiós! Te quiero, Katelyn, que tengas un excelente día. Con mucho cariño, ¡Yo! 444”.
@kateecass bye❤️
♬ original sound – Kateecass
Cassidy, quien ya había expresado su dolor tras la muerte del músico con un conmovedor “Liam, mi ángel. Lo eres todo”, encontró en esa carta un nuevo motivo para mantener viva su conexión espiritual con él.
Un legado que trasciende la tragedia
A un año de su partida, Liam Payne sigue siendo recordado no sólo por su talento, sino también por su humanidad. En Londres, Buenos Aires y múltiples ciudades, sus admiradores organizan colectas y acciones solidarias “siguiendo el ejemplo de generosidad que aprendimos de él”, como afirma Bustamante. Desde donaciones para niños con cáncer hasta regalos navideños para comunidades vulnerables, el espíritu solidario del ex One Direction se multiplica a través de quienes lo amaron.
Para muchos, visitar los memoriales es más que un acto de nostalgia: es una manera de encontrar comunidad. “Encontré un grupo de apoyo; ellas entienden cómo me siento”, dice Patricia Bogataj, trabajadora de la salud de 62 años que se unió a las “haditas de Liam” durante la pandemia.
El dolor persiste, pero también la gratitud. A un año de su muerte, los fans de Liam Payne siguen transformando la tristeza en un homenaje lleno de luz, manteniendo viva la voz y el recuerdo de quien alguna vez cantó: “Sabes, solía estar en 1D, ahora salí, estoy libre”.