El 11 de junio de 2026 será una fecha que México no olvidará. El Estadio Ciudad de México —el histórico Coloso de Santa Úrsula— hizo historia al albergar por tercera vez la inauguración de una Copa del Mundo, convirtiéndose en el único recinto del planeta con ese privilegio. Entre el ruido ensordecedor de más de 80,000 aficionados, la grandeza del espectáculo y el eco de las calles donde muchos alzaban la voz, México vivió una jornada que resumió, en pocas horas, todo lo que es: un país vibrante, contradictorio y profundamente humano.
El show que paró al mundo
La puesta en escena combinó música mexicana, latinoamericana e internacional, con una escenografía inspirada en el papel picado, la tradición artística popular de México. Entre los nombres que se presentaron en la ceremonia estuvieron Alejandro Fernández, Belinda, Danny Ocean, J Balvin, Lila Downs, Los Ángeles Azules, Maná, Tyla, Shakira y Burna Boy.
Shakira y Burna Boy interpretaron “Dai Dai”, la canción oficial del Mundial 2026, lanzada el 14 de mayo. Para la cantante colombiana fue su cuarta participación vinculada a himnos mundialistas, tras sus intervenciones en Alemania 2006, Sudáfrica 2010 y Brasil 2014. Su presencia en el Azteca desató una de las reacciones más intensas de la noche.
Alejandro Fernández fue el encargado de interpretar el Himno Nacional antes del inicio del encuentro. Una elección que cerró el círculo entre la tradición y el espectáculo. También hizo su aparición Salma Hayek, quien leyó un mensaje de unidad mediante el fútbol, y posteriormente desfilaron las banderas de todos los países integrantes de la FIFA, dejando al final a Canadá, México y Estados Unidos.
México hace historia en el campo
Pero si la ceremonia fue memorable, lo que ocurrió en el rectángulo verde lo fue aún más. México logró una histórica victoria en el partido inaugural del Mundial 2026 al vencer 2-0 a Sudáfrica en el Estadio Ciudad de México, rompiendo así su racha de siete inauguraciones sin triunfo.
El primer grito de la Copa del Mundo llegó temprano. A los 9 minutos del primer tiempo, Julián Andrés Quiñones aprovechó un error defensivo de Sudáfrica para abrir el marcador y desatar la euforia de los más de 80,000 espectadores presentes en el Estadio Azteca. El segundo gol llegó en la segunda mitad: Raúl Jiménez marcó su primer tanto en Mundiales al minuto 67, sellando un debut lleno de emociones para el Tricolor.
Con los primeros tres puntos en el bolsillo, el Tri verá con más tranquilidad el duelo entre Corea del Sur y República Checa, que integran la misma zona. El siguiente compromiso de la selección mexicana será el jueves 18 de junio ante Corea del Sur en Guadalajara.
Una fiesta que se escuchó en todo el planeta
Por la trascendencia del evento, la cobertura fue desde todas partes del mundo, a cargo de los medios deportivos más importantes, como L’Équipe en Francia, La Gazzetta dello Sport y The Guardian. Si bien la mayoría destacó el triunfo del Tri sobre el resto de la situación, señalaron que no fue el mejor de los encuentros. En Italia apuntaron que Santiago Giménez no tuvo minutos, mientras que en Inglaterra destacaron el segundo tanto del juego porque lo marcó Raúl Jiménez, exjugador del Fulham.
En México, la inauguración fue transmitida por Las Estrellas, Canal 5 y TUDN, además de la plataforma digital Vix. En el resto del continente, la señal llegó por decenas de cadenas: desde Caracol y RCN en Colombia hasta TVE en España, pasando por Telefe en Argentina y FOX en Estados Unidos.
Las otras voces del 11 de junio
La jornada, sin embargo, no fue solo de euforia. Colectivos y sectores sociales convocaron a movilizaciones para aprovechar la cobertura mediática internacional y exigir justicia en sus respectivos casos.
En el marco del inicio de la Copa de Fútbol en México, la euforia deportiva se vio contrastada por la exigencia de justicia. Mientras los aficionados celebraban el arranque del evento deportivo internacional, colectivos de madres buscadoras alzaron la voz para denunciar la crisis de desapariciones que atraviesa el país. Los colectivos lograron avanzar desde el Cerro San Antonio, en la alcaldía Coyoacán, hacia las inmediaciones del Estadio Azteca. Durante su recorrido colocaron fichas de búsqueda de personas desaparecidas y consiguieron superar algunos de los cercos instalados por las autoridades.
La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) intentó también llegar al Estadio Ciudad de México en una nueva jornada de movilizaciones que ya sumaban más de 10 días. La decisión vino luego de que en su Asamblea Nacional Representativa se acordara mantener la huelga nacional y el plantón en la capital, al considerar que el gobierno federal sigue sin atender sus demandas centrales: una reunión con la presidenta Claudia Sheinbaum y la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007. A las 12:53, la CNTE finalizó su protesta sin lograr llegar al Estadio Ciudad de México, informando que se dirigían en “operación hormiga” al campamento que mantienen en el Centro Histórico.
La jornada también estuvo marcada por la acción directa protagonizada por el bloque negro. Personas encapuchadas ocasionaron daños en instalaciones de la UNAM, del Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) y en cámaras de videovigilancia del C5. También se reportaron afectaciones a unidades de transporte público, vehículos particulares y camionetas de pasajeros. Manifestantes lanzaron piedras y petardos contra agentes de la Secretaría de Seguridad Ciudadana apostados cerca del Estadio Azteca, y los elementos de la policía repelieron las agresiones con gas y espuma de extintores.
La llegada de millones de visitantes y la atención de miles de medios internacionales convirtieron estas cuestiones en asuntos de interés global. La ausencia de la presidenta Sheinbaum en el Estadio Azteca también fue interpretada por algunos como un gesto significativo.
Fue así la primera jornada del Mundial 2026: una fiesta con Shakira y Maná de fondo, un triunfo histórico del Tricolor, y el recordatorio de que los grandes escenarios también son tribuna para quienes siguen esperando que México los escuche.