“Me siento violada”: Cynthia Klitbo denuncia sentirse ultrajada durante estudios médicos y desata polémica

La actriz mexicana Cynthia Klitbo volvió a estar en el centro de la conversación pública, pero esta vez no por su trabajo frente a las cámaras, sino por una experiencia personal que ella misma calificó como humillante. A través de sus historias de Instagram, donde cuenta con más de 850 mil seguidores, la protagonista de telenovelas como El privilegio de amar y Teresa relató, al borde del llanto, lo ocurrido durante una visita de rutina a los laboratorios Lapi.

La actriz acudió a realizarse un papanicolaou y una mastografía, estudios preventivos fundamentales para la salud femenina, cuando se encontró con una situación que no esperaba: sin haberle pedido permiso, dos personas ajenas al procedimiento —presuntamente personal en capacitación— ingresaron al área donde era atendida.

“Fíjense que me acabo de ir a hacer estos estúpidos análisis que odio, que es el papanicolaou y la mastografía, en laboratorios Lapi, y entonces resulta que me meten a dos personas tanto en los de sangre como en los de papanicolaou, no importa que sean dos mujeres”, relató en un inicio para después cuestionar a sus seguidores. “¿Estoy mal o me regreso? Yo entiendo que hay gente que es nueva en una clínica y quiere ver, pero deberían preguntar porque, de por sí como mujer se siente uno expuesta con una cosa que se llama pato metida allá adentro, y que te estén sacando pedazos de ti”, añadió.

Visiblemente afectada, Klitbo no ocultó la intensidad de lo que sintió: “Quiero saber si estoy mal… en este momento tengo ganas de llorar, me siento ultrajada, porque en ningún momento me preguntaron si yo quería ser un conejillo de indias, y en ese sentido sí soy súper mamona, ¿qué opinan? porque yo me siento violada.”

Una conversación necesaria sobre consentimiento médico

El video no tardó en viralizarse y desató opiniones encontradas. Por un lado, muchos usuarios empatizaron con la actriz y defendieron la importancia del consentimiento informado en cualquier procedimiento médico, especialmente en aquellos que implican exploración íntima. Por otro, algunos internautas consideraron que las declaraciones fueron exageradas y criticaron el tono con el que Klitbo se refirió a los estudios, recordando que el papanicolaou y la mastografía son pruebas que pueden salvar vidas.

También surgieron voces que explicaron que la presencia de un tercero en este tipo de procedimientos puede responder a protocolos médicos, ya sea con fines de enseñanza o como medida de protección para el paciente y el personal de salud.

Independientemente de las posturas, lo que el caso de Klitbo puso sobre la mesa es un debate genuinamente relevante: los límites de la privacidad y el respeto al paciente dentro de la atención médica.

Un momento de salud delicado

Lo ocurrido en el laboratorio cobra mayor peso si se toma en cuenta el momento que atraviesa la actriz. En medio de su lucha contra la enfermedad de Hashimoto, Klitbo utilizó sus redes sociales para narrar una experiencia que calificó como humillante dentro de un centro de diagnóstico.

A finales de febrero de 2026, la intérprete de 59 años reveló que padece este trastorno autoinmune que afecta la glándula tiroides y que, en su caso, derivó en complicaciones como hipotiroidismo y lo que ella misma describió como “estómago permeable”. “Me hicieron miles de análisis y resulta que tengo una cosa que se llama enfermedad de Hashimoto. Es una enfermedad autoinmune que afecta la tiroides y el estómago. Tengo estómago permeable”, explicó la actriz, subrayando la magnitud del reto médico y emocional.

El diagnóstico la llevó inicialmente a un periodo de depresión, pero también a una transformación radical en su estilo de vida. “Adiós el sushi, adiós germinados, adiós harinas. No puedo comer pizza, ni pan de masa madre, ni puedo comer azúcares, un montón de cosas”, enumeró. A ello se sumó una nueva rutina de ejercicio y un autocuidado más riguroso. Los resultados, según ella misma, han sido visibles: “Por eso me ves esbelta, tengo mejor piel, desde entonces.”

Aunque la enfermedad de Hashimoto no tiene cura, la actriz ha sido clara en que sí puede gestionarse con los ajustes adecuados en el estilo de vida.

Resiliente y con la voz en alto

Con su testimonio sobre lo ocurrido en los laboratorios Lapi, Cynthia Klitbo no solo compartió una vivencia personal incómoda: abrió una conversación que muchas mujeres reconocen como propia. La experiencia, polémica o no, evidencia que en la atención médica aún hay aspectos que mejorar, especialmente en lo que respecta a la comunicación con el paciente y el respeto por su intimidad.

Pese al desgaste emocional generado por este incidente, la actriz ha reiterado que su prioridad sigue siendo el cuidado de su salud, y continuará con su tratamiento y con las disciplinas que le han permitido estabilizar su condición.