Cónclave 2025: Fumata negra y tensión en el Vaticano mientras el mundo espera al sucesor de Francisco

La expectativa mundial por conocer al nuevo líder de la Iglesia católica se mantiene en vilo tras la primera jornada del Cónclave 2025, que este miércoles concluyó sin acuerdo. El característico humo negro —la “fumata negra”— se elevó desde la chimenea de la Capilla Sixtina, indicando que los 133 cardenales con derecho a voto no alcanzaron los 89 sufragios necesarios para elegir al sucesor del fallecido papa Francisco.

Con más de 30.000 personas congregadas en la Plaza de San Pedro, el ambiente estuvo cargado de emoción y simbolismo. Mientras caía el sol sobre el Vaticano, miles de ojos se clavaban en la pequeña chimenea donde, por unos minutos, el mundo entero contenía el aliento. Incluso una gaviota, como un inesperado símbolo divino o simple curiosa alada, se posó en el tejado de la Capilla Sixtina como la espectadora más cercana del momento.

El proceso inició oficialmente este 7 de mayo con la tradicional misa Pro eligendo Pontifice, presidida por el cardenal Giovanni Battista Re, quien llamó al discernimiento y la oración en este punto de inflexión para la Iglesia. Más tarde, los cardenales iniciaron la procesión hacia la Capilla Sixtina entonando letanías e invocando al Espíritu Santo antes de quedar completamente aislados del mundo exterior, sin teléfonos ni acceso a medios. Un ritual milenario que conjuga solemnidad, misterio y actualidad.

La muerte del papa Francisco, el pasado 21 de abril, ha abierto un nuevo capítulo en la historia del Vaticano. Sin un favorito claro, el Cónclave actual enfrenta una notoria división entre dos visiones de Iglesia: una que busca continuar las reformas y el legado pastoral de Francisco, y otra que aspira a un retorno a un papado más tradicional.

En los pasillos del Vaticano, aunque oficialmente no hay listas, se habla con insistencia de tres nombres: el filipino Luis Antonio “Chito” Tagle, el estadounidense Robert Prevost y el italiano Pietro Parolin, todos con perfiles distintos y con bases de apoyo fragmentadas.

El proceso continuará este jueves 8 de mayo con hasta cuatro votaciones más (dos por la mañana y dos por la tarde). Las fumatas, blancas si hay papa o negras si no lo hay, volverán a marcar el ritmo del día, con posibles emisiones hacia el mediodía y al atardecer. En caso de no haber un elegido tras cuatro días, el domingo los cardenales harán una pausa para orar y dialogar informalmente.

El mundo sigue observando, y no solo con ojos de fe, sino también como testigo de uno de los eventos más teatrales, ceremoniosos y enigmáticos del siglo XXI. Porque más allá de la religión, el Cónclave es también un espectáculo global que nos recuerda que, en pleno 2025, todavía hay rituales que detienen al planeta entero.