Julieta Fierro: la astrónoma mexicana que acercó el universo a la gente

La ciencia mexicana está de luto. El 19 de septiembre falleció Julieta Norma Fierro Gossman, reconocida astrónoma, investigadora y divulgadora científica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), cuya voz y entusiasmo hicieron del conocimiento un viaje fascinante para generaciones enteras.

Una vida dedicada a la ciencia y la divulgación

Nacida en 1948 en la Ciudad de México, Julieta Fierro estudió la licenciatura en Física y una maestría en Astrofísica en la UNAM, con especialidad en materia interestelar y en el estudio del Sistema Solar. Desde los años 80 fue investigadora del Instituto de Astronomía y profesora en la Facultad de Ciencias, donde transmitió su pasión con un estilo único: lleno de humor, demostraciones prácticas y objetos curiosos que hacían de cada clase un espectáculo inolvidable.

Su legado incluye más de 40 libros de divulgación científica y cientos de artículos, así como exposiciones en museos, programas de radio y televisión. Fue directora de Divulgación de la Ciencia en la UNAM y también del museo Universum, donde dejó huella en la manera de comunicar la ciencia en México.

“En esa época yo sacaba muchos ceros, aunque me salvaban las matemáticas. En sexto de primaria recuerdo a una maestra que me apoyó y todo mejoró para mí. Por eso creo en los profesores apasionados, que enseñan la ciencia en forma divertida”, recordaba Fierro en entrevistas.

Reconocimientos que brillan como estrellas

El prestigio de Julieta Fierro trascendió fronteras. Fue distinguida con el Premio Kalinga de la UNESCO, el Premio de la Academia de Ciencias del Mundo y el Premio Mario Molina. Además, recibió cuatro doctorados honoris causa y fue elegida como miembro honorario de la Academia Americana de Artes y Ciencias.

En México, su aportación a la cultura también fue reconocida con su ingreso a la Academia Mexicana de la Lengua, institución que la describió como “extraordinaria astrónoma y divulgadora de la ciencia”.

Reacciones a su fallecimiento

La UNAM lamentó profundamente su partida y destacó que “con su voz y dedicación acercó la ciencia a varias generaciones, dejando un legado que trasciende las fronteras y el tiempo”.

El Instituto de Astronomía, por su parte, la recordó como “una colega entrañable, cuya vida y obra marcaron el desarrollo de la difusión en la Astronomía y la divulgación científica”.

Políticos, colegas y académicos también se sumaron a los mensajes de reconocimiento. La presidenta Claudia Sheinbaum, exalumna de la Facultad de Ciencias, la calificó como “una mujer inspiradora que trascenderá el tiempo y el espacio”. Mientras que Clara Brugada, jefa de Gobierno de la CDMX, subrayó que su brillante labor “abrió caminos, inspiró a generaciones y acercó el universo a millones de personas”.

Una científica con espíritu libre

Más allá de los títulos, premios y distinciones, Julieta Fierro será recordada por su estilo cercano y su capacidad de transmitir la emoción del descubrimiento. En ferias de libros y conferencias, solía recorrer pasillos en patines, con un sombrero adornado con estrellas, invitando a niñas y niños a sumarse al mundo de la ciencia.

“De niña quería ser cirquera, todo lo demás lo he realizado; ahora deseo escribir mi autobiografía, tocar bien el piano y seguir creando con mi nieto piropos científicos”, decía con el humor que siempre la acompañó.

Su vida fue un ejemplo de que la ciencia no es lejana ni inaccesible, sino un espacio donde la curiosidad se convierte en vocación y la imaginación en conocimiento.

Julieta Fierro ya no está en este mundo, pero su legado seguirá brillando como las estrellas que tanto amó.