Giorgio Armani: muere a los 91 años el diseñador que reinventó la elegancia

El mundo de la moda despide a una de sus figuras más influyentes. Giorgio Armani, el legendario diseñador italiano que transformó para siempre la forma de vestir de hombres y mujeres, murió este jueves en Milán a los 91 años, informó el Grupo Armani.

“Con profundo pesar, el Grupo Armani anuncia el fallecimiento de su creador, fundador e incansable impulsor: Giorgio Armani”, expresó la casa de moda en un comunicado. Más tarde, en la cuenta oficial de Instagram de la firma se compartió un emotivo mensaje: “A lo largo de los años, Giorgio Armani ha elaborado una visión que se expandió de la moda a todos los aspectos de la vida, anticipando los tiempos con extraordinaria claridad y pragmatismo… convirtiéndose en una figura querida y respetada por su capacidad de conectar con todos”.

El revolucionario del traje

Considerado el “primer diseñador posmoderno”, Armani eliminó la rigidez de la sastrería tradicional, dotando a los hombres de sofisticación y ofreciendo a las mujeres una alternativa poderosa y elegante para el ámbito laboral. “Me di cuenta de que necesitaban una forma de vestir equivalente a la de los hombres”, dijo en una entrevista. Con sus creaciones, los trajes femeninos se convirtieron en símbolo de empoderamiento.

Su gran salto a la fama llegó en 1980, cuando vistió a Richard Gere en la película American Gigolo. Desde entonces, se convirtió en referente de Hollywood, vistiendo a figuras como Julia Roberts, Cate Blanchett, Lady Gaga y Zendaya en alfombras rojas y entregas de premios.

Una vida marcada por la disciplina

Nacido en Piacenza en 1934, Giorgio Armani sobrevivió a los horrores de la Segunda Guerra Mundial y a un grave accidente con proyectiles en su infancia. Aunque estudió medicina y sirvió en el ejército, encontró su camino en la moda trabajando como escaparatista en los grandes almacenes La Rinascente.

Junto a su socio y pareja, Sergio Galeotti, fundó la marca Giorgio Armani en 1975. Galeotti murió en 1985, víctima del SIDA, un golpe que marcó profundamente al diseñador. Armani, sin embargo, decidió continuar y construir un imperio que hoy abarca desde moda y fragancias hasta hoteles de lujo y proyectos deportivos.

El legado de un imperio

Dueño absoluto de su marca, Armani resistió la tentación de venderla a conglomerados como LVMH o Kering, manteniendo independencia creativa y financiera. Su compañía factura alrededor de 2,700 millones de dólares al año y fue valuada en hasta 11,700 millones de dólares en 2024.

Fue también un hombre comprometido con su tiempo: prohibió que modelos extremadamente delgadas participaran en sus desfiles tras la muerte de la brasileña Ana Carolina Reston en 2006, y como embajador de buena voluntad de ACNUR apoyó a los refugiados.

Hasta sus últimos años siguió presentando colecciones. En marzo de 2025, durante la Semana de la Moda de Milán, explicó: “Quería imaginar una nueva armonía, porque creo que es lo que todos necesitamos”.

Un legado eterno

Con más de seis décadas de carrera, Armani no solo redefinió la moda: fue símbolo de disciplina, visión y constancia. Su fortuna personal fue estimada en más de 13 mil millones de dólares, pero su mayor herencia es haber cambiado la forma en que el mundo entiende la elegancia.

Como lo describió alguna vez la revista New York: “notoriamente disciplinado, dedicado a un autocontrol y una autocontención que pueden transmitir frescura”.

El mundo de la moda y del espectáculo lo recordará como un creador que nunca se rindió en su obsesiva búsqueda de la perfección.