El mundo del espectáculo y la lucha libre profesional sigue de luto tras el fallecimiento de Hulk Hogan, ícono indiscutible del wrestling, quien murió el pasado 24 de julio a los 71 años en su hogar en Clearwater, Florida. Aunque su deceso fue repentino y generó gran conmoción, esta semana se revelaron los detalles médicos que explican las causas de su muerte.
Según el informe forense del condado de Pinellas, la causa oficial del fallecimiento de Hogan —cuyo nombre real era Terrence Gene Bollea— fue un infarto agudo de miocardio, es decir, un ataque al corazón. No obstante, el informe también detalló que sufría leucemia linfocítica crónica, un tipo de cáncer que afecta a los glóbulos blancos, así como fibrilación auricular, una condición que causa arritmias cardíacas.
Estas enfermedades fueron catalogadas como factores contribuyentes a su fallecimiento, el cual fue clasificado como “muerte natural”. Lo más impactante del caso es que el diagnóstico de leucemia no era del conocimiento público, y tampoco está claro si el propio Hogan era consciente de ello.
Un final inesperado para el “Hulkster”
El día de su muerte, los servicios de emergencia respondieron a una llamada por paro cardíaco a las 9:51 a.m. Intentaron reanimarlo durante 30 minutos antes de trasladarlo al Morton Plant Hospital, donde fue declarado muerto. De acuerdo con testimonios de personas cercanas, como su antiguo mánager Jimmy Hart, la noche anterior Hogan aún mantenía comunicación con amigos, lo que hizo aún más sorpresiva la noticia.
Su esposa, la instructora de yoga Sky Daily —con quien se casó en septiembre de 2023— declaró que aunque Hogan enfrentaba problemas de salud, nadie esperaba una pérdida tan abrupta.
Una carrera forjada en el ring… y fuera de él
Hogan fue mucho más que un luchador. Su carisma y estilo inconfundible durante la llamada “era dorada” de la WWE en los años 80 y 90 lo convirtieron en una superestrella global del entretenimiento. Rivalidades legendarias con figuras como “Macho Man” Randy Savage y “Rowdy” Roddy Piper ayudaron a cimentar el fenómeno mundial de la lucha libre.
Además de su paso por la WWE, también fue parte de WCW y TNA, y su presencia en la cultura pop incluyó películas, programas de televisión y una gran influencia mediática.
A lo largo de su carrera, Hogan lidió con múltiples lesiones y cirugías. En septiembre de 2024, confesó en el pódcast “Impaulsive” de Logan Paul que se había sometido a alrededor de 25 intervenciones quirúrgicas en los últimos diez años, incluyendo 10 cirugías de espalda, además de reemplazos de rodillas, caderas y hombros.
WWE y el mundo del wrestling rinden tributo
World Wrestling Entertainment publicó un emotivo mensaje en X tras su muerte:
“WWE lamenta el fallecimiento del miembro del Salón de la Fama de WWE, Hulk Hogan… Hogan ayudó a WWE a lograr reconocimiento global en los años 80.”
Asimismo, leyendas como Ric Flair y John Cena expresaron su tristeza públicamente. Flair escribió en X: “Estoy absolutamente conmocionado por la pérdida de mi amigo cercano. Nadie como él en este negocio”.
Durante la transmisión de WWE RAW el 28 de julio, la empresa dedicó un homenaje al “Hulkster”, recordando sus momentos más emblemáticos y su legado eterno.
Una vida pública entre luces y sombras
Fuera del cuadrilátero, Hogan también protagonizó controversias. Desde su apoyo político a Donald Trump, hasta una disputa legal contra Gawker Media, que terminó con una millonaria indemnización por la filtración de un video íntimo. Sin embargo, nada eclipsa su impacto como pionero del entretenimiento deportivo, dejando una huella imborrable en varias generaciones.
Hulk Hogan deja atrás a su esposa Sky Daily, sus hijos Brooke y Nick Hogan, y a sus exesposas Linda Hogan y Jennifer McDaniel.
Su legado, tanto dentro como fuera del ring, seguirá vivo en la memoria de millones de fanáticos que alguna vez gritaron con él: “Whatcha gonna do when Hulkamania runs wild on you?”