¡Al fin llegó el día! La banda que nos hizo gritar “Wake Me Up When September Ends” en plena adolescencia, Green Day, fue inmortalizada con una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood. Y sí, fue un evento tan épico como su disco Dookie.
Con casi 40 años de carrera, 75 millones de discos vendidos, un musical de Broadway (American Idiot) y su entrada al Salón de la Fama del Rock desde 2015, era cuestión de tiempo para que Billie Joe Armstrong, Tré Cool y Mike Dirnt tuvieran su lugar en el bulevar más famoso del mundo.
La ceremonia fue todo un espectáculo. Matt Pinfield, ex-VJ de MTV y leyenda de la radio, reapareció públicamente tras sufrir un derrame cerebral en enero, para presentar a la banda entre emociones y bastón en mano. “Estos tres tipos no solo son de las mejores bandas en vivo del planeta, también son personas increíbles”, dijo con la voz entrecortada.
Y como si eso fuera poco, ¡apareció Ryan Reynolds! El mismísimo Deadpool (quien ya tiene su propia estrella desde 2016) dio un emotivo y cómico discurso. Confesó que durante la edición de Deadpool & Wolverine, escuchó Good Riddance (Time of Your Life) y supo que era la canción. Hasta dijo que esa rola haría llorar a cualquiera, “incluso si la usas en un video de una colonoscopía”. Así el nivel de emoción.
Otro que se subió al escenario fue Rob Cavallo, el productor que creyó en ellos desde que escuchó Longview por allá en 1993 y pensó: “Esta es la mejor banda que he escuchado en mi vida”. Y sí, no se equivocó.
La banda, como siempre, fue la cereza del pastel. Billie bromeó diciendo que para su mamá esto era como el Super Bowl… pero también como estar en tu propio funeral. Mike Dirnt agradeció a su madre y a la de Billie por apoyarlo cuando era un adolescente perdido. Tré Cool, fiel a su estilo, cerró con humor y cariño: “Misión cumplida, gracias a todos ustedes, malditos locos”.
¿Y el momento WTF? Flavor Flav, el legendario hype man de Public Enemy, apareció de la nada para colarse en la foto oficial. Tal cual. Dicen que si no hay caos, no es punk.
Así que ya lo sabes: Green Day no solo hizo historia musical, ahora también deja su huella en el cemento de Hollywood. ¡Y nosotros felices de vivir para contarlo!