El cineasta tapatío se pronunció en el Festival Internacional de Cine de Morelia, mientras su ciudad natal vive una de sus mayores crisis de agua y protestas que ya suman dos megamarchas.
Guillermo del Toro llevó al escenario del Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM) el reclamo que hoy sacude a Guadalajara. Lo hizo el domingo 18 de octubre, durante una clase magistral ante unas 1,200 personas. En ella, una joven tapatía pidió la palabra para denunciar que el agua que llega a las casas de la zona metropolitana viene sucia. El director, originario de esa ciudad, no solo la escuchó: le pidió a los medios presentes que difundieran el mensaje.
Una clase magistral que se convirtió en tribuna
Según las crónicas del festival, la joven aseguró que en Guadalajara ni siquiera pueden bañarse con el agua que reciben. Después denunció la represión de las protestas, y otra estudiante se sumó para invitar a firmar a favor de la salida del gobernador de Jalisco, Pablo Lemus. Las crónicas difieren sobre el alcance de esa iniciativa, que unas describen como destitución y otras como revocación de mandato. Del Toro alentó a los jóvenes a recabar apoyos y a conseguir más firmas.
«Estoy con ellos al 100%»
Más tarde, en conferencia de prensa, el realizador, quien recibía la Medalla Filmoteca UNAM, fue cuestionado de nuevo sobre el tema y fue contundente: «Estoy con ellos al 100%». Calificó la situación como “insostenible, indescifrable y aterrador”, y sostuvo que resulta absurdo que algo tan elemental “tenga que ser peleada, manifestada, combatida” en vez de resolverse desde el liderazgo. Añadió que cada foro es bueno para abordar el tema y pidió seguir manifestándose: “Decirlo, protestarlo y buscar que se solucione, en cualquier momento y en cualquier lugar”.
Un mensaje también para las nuevas generaciones
Con visible emoción, Del Toro lamentó que varias generaciones le hayan fallado a los jóvenes y dijo que pedirles perdón, con amor, puede ser un buen comienzo. También criticó las estrategias de quienes, desde el poder, buscan enfrentar a unos sectores contra otros, y advirtió que “nunca ha habido un momento histórico que haya sido resuelto por el odio”.
El contexto: diez meses de agua turbia y dos marchas
Según los medios consultados, desde hace cerca de diez meses habitantes de la Zona Metropolitana de Guadalajara reportan agua turbia, de color amarillo a café y con mal olor. El 6 de octubre, el gobernador Lemus reconoció que la ciudad vive una crisis de agua potable sin precedentes.
La primera megamarcha, el domingo 11 de octubre, llegó hasta Casa Jalisco, residencia oficial del gobernador. Terminó con enfrentamientos, uso de gas, chorros de agua y 39 personas detenidas. Lemus atribuyó los hechos a un “grupo de choque”, versión que diversos medios cuestionan por omitir el uso de gases y cañones de agua por parte de la autoridad. Una semana después, el 18 de octubre, una segunda marcha reunió a unas 10 mil personas, con consignas a favor de la revocación del gobernador. Según La Jornada, en esa ocasión no se envió a policías ni bomberos contra los manifestantes.
Del Toro, entre el cine y la causa social
La visita de Del Toro al FICM estuvo dedicada a celebrar los 20 años de El laberinto del fauno, junto a la productora Bertha Navarro, el fotógrafo Guillermo Navarro y la actriz Ivana Baquero. Sin embargo, fueron sus palabras sobre el agua en su ciudad natal las que dominaron la conversación pública del festival.